domingo, 6 de septiembre de 2009

Manuel y José, dos bebés secuestrados en el 76

Una historia tan real que se me olvidó otra vez

ahora son pedacitos desparramados bajo todo el país

hojitas caídas del fervor/la esperanza/la fe

/pedacitos que fueron alegría/

combate/ confianza en sueños/sueños/sueños/ sueños/

y los pedacitos rotos del sueño

/¿se juntarán alguna vez?

¿se juntarán algún día/pedacitos?

Juan Gelman

Una vez más pensó en su situación.

Ya no tenía la capucha así que miró en su alrededor y repasó mentalmente lo que (no) había. No había cama. No había colchón, ni silla, ni un carajo.

La celda daba al patio y a pesar de que ya casi era mitad de octubre (entonces se “festejaba” la conquista de América como el día de la raza y el feriado del 12 de octubre no extrañaba a nadie) del patio entraba un frío que hacía encogerse en sí mismo.

Había pasado la noche en vilo. Esperando que lo vuelvan a buscar para interrogarlo o simplemente cagarlo a palos. Sabía que a los tipos de la banda los conocía pero no terminaba de acomodar las fichas en la cabeza. El de traje era Rebechi, el mismo que lo había detenido en el 73 y había aparecido en la puerta de la casa la noche en que una bomba había destruido el trabajo de los viejos de treinta años.

¿Pero, el rubiecito ese quién era?

Con su vaquero y su remera, con la cuarenta y cinco en la cintura, pero del lado del culo para que no se vea nada, parecía más un militante de la J.U.P. o de la Fede que un servicio

Ya estaba amaneciendo cuando llegaron ellos.

Una mujer joven y bonita con un niño en brazos.

No podía ser.

¡Un bebé en la Cuarta!, que lo parió, esto no lo esperaba se dijo y trato de darle animo a la mujer cuando se fueron todos y ella quedó en la celda de al lado.

Qué de donde somos? De Reconquista y de la juventud guevarista le contó en una muestra de confianza que no esperaba.

Y el bebé, preguntó él, ¿cómo se llama?, Manuel, dijo ella y él pensó en Cortazar y en que la novela no había previsto ese final que los acosaba.

El niño se aventuraba por las rejas y se pasó a su celda. No sabía muy bien qué hacer con él pero trató de jugar con lo que tenía en el bolsillo, una cajita de fósforos vacía. Se la tiró como si fuera una piedrita de esas que se tiraban para arrimar y Manuel entendió el juego y se la devolvió.

Todo parecía muy loco.

El país ardía por los cuatro costados. El había esperado casi con fatalismo el secuestro que al menos terminara con una angustia: la de cuándo lo agarrarían, porque que lo agarrarían no tenía dudas. De noche se escuchaban las bombas como si fueran fuegos de artificio y por las calles abandonadas el falcón que lo trajo parecía un bólido en medio del desierto.

Aunque no sabía todo lo que pasaba sabía bastante para imaginar lo que le esperaba. Ya lo habían fusilado al Alberto y los secuestros estaban a la orden del día.

Por eso, mirarlo a Manuel le daba espanto.

Vinieron de repente y se llevaron a la madre y a Manuel, alcanzó a escuchar que les decían que los trasladaban para que estuvieran más cómodos, pero a los dos minutos escuchó los gritos y los llantos de ella pidiendo que le dejaran al niño pero al poco tiempo volvió desolada. Contó que la patota le había arrancado el niño y no tenía sosiego. Para colmo, terminada la fajina, los milicos se habían retirado y las celdas, las tumbas y el patio estaban inmersos en un silencio aplastante.

Y yo, sin saber qué decir ni hacer. En el preciso instante en que la impotencia se hace absoluta y uno se siente menos que una mierda.

El Curro agarró al bebé pero no sabía ni como tenerlo así que se lo paso al Beto que ya tenía uno y esperaba otro así que se suponía que tendría experiencias con los bebés.

La orden no era muy clara, sáquenle el bebé a la terro pero no tenía precisiones: si había que matarlo o entregarlo a algún camarada de armas que por una u otra razón no tuviera propios y deberían reeducar, convertir sería el término exacto, así que se lo llevaron para la Casita donde tenían que interrogar a un montón de tipos traídos del Norte santafesino.

Cierto es que no había mucho lugar: una cocina sucia, un gran dormitorio donde habían amontonado a los terros y otra habitación chiquita que servía como oficina o algo así para descansar de la maquina y conversar entre ellos sobre pelotudeces.

Al nene lo dejaron allí y al rato les surgió el problema que no tenían ni pañales ni quién se encargue del tema. El Beto se negó a cambiarlo así que hubo que mandar a llamar a una mujer policía que se haga cargo del asunto. Pero la mina era fea, fea como una india pensó el Beto que cuando dijeron de traer una mujer ya se imaginaba una fiestita allí, en medio de las ollas sucias y el olor a mierda de los terros que se cagaban encima cuando les pasaba la picana, y con eso que se decían tan valientes los guachitos.

Para colmo, cada vez que un boludo gritaba, el bebé se agitaba y estremecía como si entendiera que “esos” eran sus “tíos”, los amigos del papá (preso desde el 75) y la mama, secuestrada en la Cuarta, que cuando venían los compañeros a la casa les decían a los vecinos que eran tíos y tías, como para disimular vio?

Alba pasó de la Cuarta a la Guardia y de la Guardia a Devoto. Estuvo allí seis años pero a los cinco meses, algo más que Lázaro pero casi, renació.

Fue en una visita que le dijeron a la Chili, que le avisó a la Marta y ella a su compañera de celda que Manuel había vuelto a casa. Que había aparecido un tipo en Reconquista y se lo había entregado a su suegra y que estaba bien, bueno, que estaba entero, no le faltaba nada, pero que estaba muy alterado, como si hubiera visto algo o algo le hubiera ocurrido en esos cinco meses que estuvo desaparecido.

¿Pero donde estuvo, se preguntaba ella? ¿Dónde lo pudieron haber tenido estos bestias?

¿Se lo habrán entregado a un milico que lo devolvió porque no le gustó el niño, pero si es hermoso, pensó en silencio?

¿Dónde puede estar secuestrado un bebé de once meses?

Manuel estuvo cuatro días en la Casita. En ese lapso un compañero se quedó en la tortura y a otro lo fusilaron de un balazo en la nuca. Otros siete fueron torturados hasta que ni los torturadores aguantaban tanto olor a quemado y a mierda.

Nadie se imagina lo que el olor a mierda colaboró con los presos en su superviviencia. Aunque los centros clandestinos fueron planificados y organizados desde mucho antes del 24 de marzo, nadie previó ni baños ni lavatorios para los presos así que la mayoría de las veces tenían que mear y cagar en la propia celda. En un tarrito si lo hay. En una zapatilla, arriba de un pedazo de diario o en el mismo suelo.

Olor.

El olor es una cuestión de clase, pocas cosas tan clasista como el olor.

Olor a rico. Olor a mujer rica. A perfume rico, con sensación de limpio y puro, de placer y casi de erotismo. Ohh, el olor del pelo recién lavado de la mujer amada….

Olor a pobre. Olor a humo. Olor a mierda de los que no tienen baño instalado y se limpian con pedazos rotos de diarios viejos que dejan manchas de olor a mierda en los pantalones. Olor a quemado. Olor a casi muerto.

Ese olor del que se está cortando y vos lo sabes y él no. Pero te das cuenta por el olor.

¡Viste que la muerte tiene como un olor cuando se acerca y la hace inconfundible? Al menos la muerte por la tortura en un pozo donde los cumpas están amontonados y encapuchados, encadenados y quebrados en su alma pobrecita.

Y el olor es como el hambre.

¿Viste? A los dos o tres días que no comes no te acordás más que tenés hambre y con el olor es lo mismo. Vos no te das cuenta pero los tipos si, y les da asco y no se lo bancan. Mira vos, tipos que no tienen drama en robar un bebé o pasarle la picana por la boca a una mujer embarazada, les da asquito el olor a mierda de los presos y tienen que salir cada rato a respirar y a veces, hasta se los sacan de encima porque no aguantan más el olor a mierda.

Así, me contó el Mono, que el SecretariodelJuezTorturador lo dejó de joder una noche de la Cuarta, justo justo, seis horas antes que me hicieran mierda a mi.

A los cuatro días llegó la orden de sacarlo al Manuel de la Casita y llevarlo a la casa de un milico. Un Mayor mayor. Digo un milico de rango Mayor y mayor de edad. Como cincuenta tendría él y como cuarenta la mujer, pero no servía. Bueno, no servía para parir que es el mandato divino para las mujeres, no?. Parirás con dolor dice la Biblia. Pero ésta, a pesar de que estaba preparada para el dolor no paría y entonces se le ocurrió pedirle un bebé de regalo al marido. Si todos lo hacen, porqué vos no vas a poder traerme uno de esos bebés que están regalando para que los terros no los perviertan y porque, pobrecitos, los bebés son inocentes. Criaturas de Dios son, dijo ella al momento que le trajeron el bebé, sucio, con un olor a mierda que hacía dudar el carácter divino, pero lindo che, que lindo el bebé dijo ella con una mirada de agradecimiento que presagiaba otras gentilezas para el milico.

A Alba se la llevaron al rato que al bebé pero enseguida cayeron otros compañeros, y también del Norte que le empezaron a contar de la base aeronáutica y de la brutalidad de los Pumas. A uno lo pusieron en la celda con él y a los otros en las tumbas del costado de las celdas grandes, las que daban al patio, así que cuando no había nadie todos hablaban entre todos como en un conventillo.

El no conocía el Norte pero si sabía que eran los Pumas. Lo habían cagado a palazos, unos palos largos, largos como nunca había visto, el día que largó la marcha del hambre desde Villa Ocampo hasta Santa Fe y los del partido y la gente de los Curas del Tercer Mundo intentaron un acto en la placita esa que estaba frente al Correo, justo donde había una pizzería del padre de Jorge un compañero de la escuela que a veces lo invitaba a mirar de cerca el enorme horno de ladrillos y comer pizza recién sacada, caliente y rica .

Los recuerdos se le mezclaban pero el espíritu bolchevique pudo más y empezó a contar la historia de los pumas, de los federales, de la forestal que había armado una banda armada con el permiso de Irigoyen para romper la huelga del 28 y de allí habían quedado los tipos, una especie de swat del subdesarrollo de los sesenta, sin mucha tecnología pero con unos palos capaces de parar una huelga ferroviaria sin mucho esfuerzo.

Mira vos, dijo el Chicle, de los ingleses a la dictadura sin intermediaciones, una línea directa como si lo hubiéramos inventado nosotros para un volante de la Jotape.

Treinta y años después el Chicle me está esperando en la Terminal de colectivos de Reconquista. Como han abierto causa por lo de la Base Aérea me pidió que viaje a dar una charla sobre el caso del Negrito Avellaneda. Cuando hablamos por teléfono, en un momento le pregunté cuánto hace que no nos veíamos y me dijo que desde Coronda, es decir, desde abril del 77 en que salí libre de mi primer secuestro. Enseguida cayeron el Mono, Rubén y Alcides. Salvo al Mono que lo había visto el día que volteamos a Brusa, y eso fue en Buenos Aires en marzo del 2000, a ninguno de los otros había vuelto a ver desde la cárcel pero nadie parecía darse cuenta. Como si no hubiera pasado el tiempo, tomando mate y alrededor de una mesa empezamos a recomponer nuestra historia y otra vez encuentro cosas que había perdido en el camino.

Dice el Mono que en la Guardia de Infantería de Santa Fe, ese cuartel que está cerca de la cancha de Colón y que funcionaba como una especie de playa de estacionamiento de los presos en marcha hacia Coronda o Devoto, una siesta me bajé de la cucheta y me clavé una lata de picadillo en el talón, que sangraba mucho, que me curó un compañero de Avellaneda (la santafesina, pegada a Reconquista) y que entre todos tuvieron que comprarme una antitetánica que nos cobraron el triple de lo normal (la “aduana” de la Guardia cuya corrupción era más poderosa que cualquier orden militar de aislamiento) y yo que no me acuerdo nada de eso.

Pero si me acuerdo lo que hablamos en el 99, cuando estaba por empezar el jury de destitución de Brusa y le hablé al Mono para que testimoniara y me preguntó lo impensado: para qué, José? Para qué queremos tumbarlo a Brusa? Y Juntos decidimos que lo que hiciéramos, e hicimos bastante desde entonces, sería para que los jóvenes supieran por qué habíamos luchado, no solo porque nos habían secuestrado.

Con el Mono habíamos hablado mucho en la Guardia y en Coronda. Con él aprendí las cuatro palabras que se en guaraní y un chamame casi entero

Pero nunca me había contado lo que ahora me cuenta

El Chicle dirigía un grupo de la Juventud Peronista y el Rubén les cocinaba a los muchachos. Solo les cocinaba, de buenazo que era y porque le gustaba cocinar. Y el Alcides menos. Al Alcides lo tuvieron cinco años en cana porque tenía una novia con el apellido parecido a una dirigente de las Ligas Agrarias que alcanzó a exiliarse y de rabia los milicos lo agarraron a él. Cuenta el Chicle que ya en la Base Aeronáutica lo habían reventado al Alcides. Y que además, después de tenerlo unos días en la Cuarta, conmigo y con la Alicia, los metieron en un Renault 12 y los llevaron de vuelta a la Base para volver a interrogarlos y torturarlos. Y el tipo se la aguantó, sin protestar ni quejarse con nosotros que sí sabíamos porque estábamos. Y ahora está aquí sentado lo más tranquilo dispuesto a dar su aporte a la condena de los represores. El Chicle fue uno de los primeros que dijo que Brusa es un torturador y también que Alicia estaba en la Cuarta a finales de Octubre o sea que Alicia llegó a la Cuarta unos días después que a Alba le robaran al Manuel y la pusieron justo en la celda chiquita a la vuelta de mi celda, donde estaba Rubén que por eso lo pasaron a la mía y ahí fue que nos conocimos.

Eso me cuenta él y yo le creo

La que no le cree al marido es la mina que quería el bebé, pero pensaba que era un huérfano, porque ella es muy católica y se piensa casi como la Madre Teresa salvando almas en la India. Al bebé lo limpiaron bien y lo llevaron a un medico para ver si estaba sanito, que nada de discapacitados o tontitos. La pieza la tenían preparada desde hace tiempo. Con cortinitas en la ventana y dibujos de ositos en la pared. Un avioncito colgando de la lámpara y una alfombra verde, gruesa, de lana buena, tejida por ella misma, en el centro de la pieza.

La primera discusión fue por los papeles, porque el milico no le quería mostrar los papeles del bebé y ella quería todo en orden. La mina empezó a vacilar y le preguntó al confesor que debía hacer, recibiendo la respuesta de que las cosas están difíciles y que piense en que por alguna razón Dios habrá querido que ella salve a esa criatura de la muerte segura que tendría con la madre terrorista y todo eso. Por unas semanas se conformó, pero al tiempo le volvieron las dudas. ¿Y si se enteraban que el bebé era robado a una guerrillera, cómo quedaba ella ante sus amigas?

Pero cuando Manuel, ella no sabía que se llamaba Manuel y le había puesto Alejandro, le sonría le pasaban todos los miedos. Por fin tenía su hijo y nadie se lo iba a quitar. Que se joda la guerrillera por meterse en esos líos, ella se lo buscó

La mujer del Mono también estaba embarazada cuando él cayó preso, y tuvo el hijo a los pocos meses. Fue al Hospital del pueblo y todo salió bien. Fue sola, porque después que detuvieron a su compañero, una noche cayeron los de la Base Aérea le pegaron y se llevaron a su hermana que estuvo dos días sin volver, pero cuando lo hizo, ay Díos mío dijo y no hizo falta más. Fueron a la salita para que la curen y para saber si los bestias la habían dejado embarazada pero por suerte no, pero ya no quiso salir más. Así que con su bolsito pequeño, esperó hasta último momento para ir y antes de la hora ya había nacido José y ella lo tuvo en su pecho un rato hasta que se durmió.

La despertó el medico que le dijo que le diera el pecho a la criatura, pero, que raro, el doctor se equivocó y no le dijo Luisa si no otro nombre, Cecilia le dijo. Ella se acuerda bien, el medico le dijo Sra. Cecilia Góngora de Secretín, por favor de de mamar a su hijo, miró al nene y se fue. Fue como a las dos horas, que volvió la enfermera y le dijo que tenía que llevar a José a un control y se lo llevó.

Ella no lo imaginaba, pero para volver a verlo tendría que esperar treinta y tres años casi exactos.

En la cárcel no había mucho para hacer, así que él cantaba. No es que cantara bien, no, todo lo contrario, no tenía mucha entonación pero lo hacía con ánimo. Cantaba pedacitos de las canciones que se sabía de antes, sobre todo folklore y “de compromiso” como se decía entonces. Pero también le gustaba aprender canciones nuevas y prestaba mucha atención a lo que cantaban los compañeros, así había aprendido el chamame y ahora practicaba una de rock nacional que le gustaba mucho.

Te estoy esperando, no demores mucho, que hay tantas cosas que hacer en el mundo. Despierta mi niña, despierta mi sol, despierta pedazo de mi corazón, asómate al mundo y comenzá a correr que ya no hay mucho tiempo que perder. Despierta mi niña, despierta mi sol, despierta pedazo de corazón.

La letra decía mi niño pero a él le salí mi niña y es que por las noches soñaba con una niña con la melena de oro que corría hacia él y se despertaba, por eso, unos años después, después que salieran en libertad con Graciela, unos años después que lo volvieran a secuestrar y se volviera a salvar de pedo, unos años después que se escapara de Santa Fe y anduviera clandestino en Rosario, cuando nació Mariana él ya la conocía.

Pero el Mono no. No la conocía a Mariana, ni a Javier ni al Erny, los hijos de él, sino que tampoco conocía a su hijo. Al que le robaron a su compañera cuando él estaba preso, y estuvo preso muchos años.

Tampoco sabía que le habían robado un hijo, ni que a su cuñada la habían violado en la Base Aérea. Luisa tampoco sabía nada de él y cuando le dijeron de la Policía que tenía que ir a buscar la ropa de su marido porque había muerto, espantada y aterrada fue allí, la metieron en una piecita y sin muchas preguntas, la desnudaron y la violaron entre tres policías, uno de ellos del mismo barrio que ella y que debía saber que estaba sola porque a su hermana la habían vuelto a detener y estuvo 45 días en la Base, pero dígame, decía ella, por qué estoy aquí? mientras los tipos le seguían pegando con una correa y la tenían atada a una especie de carretilla que había quedado al lado de un avión. Brillante el avión. Limpito. Pero los tipos que los manejaban, no. Que mierda que eran los porteños esos que hasta asco de tocarla tenían y se limpiaban las manos a cada rato después de pegarle o de toquetearla.

A veces las palabras lo dicen todo aunque los que dominan la palabra pueden disimularlo. Por ejemplo: Terrorismo de Estado es un concepto transparente. Que el Estado organiza el Terrorismo. No un grupo de locos o trastornados, ni siquiera sólo algunos militares o la Fuerza en su conjunto. Con el golpe del 24 de marzo, todo el Estado se puso a disposición del Terrorismo, en base a un plan y con mucho orden. Todo registrado aunque ahora digan que no hay papeles sobre los desaparecidos ni sobre los desaparecedores.

El organigrama era claro: todo el país divido en zonas y cada zona a cargo de una fuerza, y cada partecita de la zona a cargo de una unidad militar (naval, aérea o del ejercito). A veces repartían el juego y había jefes de área militar e interventores militares del gobierno y los ministerios. Pero Reconquista era una pequeña ciudad del norte santafecino, que aunque parezca mentira no es el norte de Santa Fe sino el sur del Chaco, digo que después que la Forestal destruyó los bosques de quebracho colorado a principios del siglo XX, y en esa época las ciudades del norte santafesino eran como el centro de Inglaterra, con agua corriente, electricidad y esa ropa de las señoras inglesas tan coquetas, el norte santafesino quedó bajo un manto de pobreza.

Con la cabeza de los cuarenta, con la idea de que el enemigo era el Brasil, los milicos dispersaron unidades militares por todo el noreste y pusieron una Base Aérea en Reconquista, para estar a tiro de la frontera y de Porto Alegre. Con un avión supersónico, unos minutos. Era en 1949 y la Base se asemejaba a esos fortines que los españoles habían construido hace siglos como avanzada de la civilización en territorio extraño que recién dominarían en los 70 del siglo XIX en una extensión de la Campaña del Desierto bien oculta..

Desierto. Exploradores. Conquistadores. Dominadores. Fortines. La Forestal. Los Cardenales. La Base Aeronáutica y el Terrorismo de Estado todo entra en una línea histórica que ahora hay que romper dice el Chicle y yo acuerdo.

Por eso casi no había aviadores de Reconquista. No había morochitos manejando los Pucará sino todos rubiecitos o al menos bien blanquitos, sobre todo de la cabeza. Bien racistas, y machistas. Bien fachos los tipos aunque parecieran menos porque eran menos brutos que los del Ejercito porque para manejar un avión hay que saber matemáticas y física, y electrónica y un montón de cosas más. Pero igual seguían siendo fachos los hijo de putas.

El jefe de la Base, era al mismo tiempo el Intendente de Reconquista y el interventor militar de la Uocra y sin serlo formalmente también el Jefe del Registro Civil, el director del Hospital y el Jefe de los inspectores de tránsito. Todo. Ese fue el que le dijo a la hermana de la Luisa que no se hiciera ilusiones con ser tía, que su hermana había regalado el bebé porque no tenía sentimientos humanos, porque era una terrorista como el padre del bebé regalado, dijo el milico ese, le dijo la hermana a la Luisa. Ellas no sabían que el milico ese tenía nombre, Capitán Sambuelli y era el verdadero autor intelectual del robo de José.

La mina que se quedó con el Manuel empezó a entrar en crisis. Tenía un lío en la cabeza que no se lo resolvía ni el confesor. Ella había estudiado en la Adoratrices y se le confundían las enseñanzas religiosas con sus convicciones actuales. Cuando el marido se dio cuenta que ella empezaba a dudar, le dijo que no se hiciera más rollo que la terro había muerto en un enfrentamiento así que ya no había posibilidad de dar marcha atrás, y por un tiempo ella se conformó. Pero como al quinto mes, le volvió la duda y un día que el Mayor estaba de comisión fuera de Santa Fe, ella se metió en su escritorio con llave (se la había sacado hace un tiempo y había hecho una copia) y buscó los papeles del niño.

Sabía que no se llamaba Alejandro pero no se imaginaba el apellido ese: judío debía ser con ese apellido…y no se lo bancó. Ella pensaba que la pudrición esa del comunismo no se transmitía con la leche materna y que al final, había estado solo unos meses con la madre, pero judío eso era de nacimiento y no iba a cambiar ni con la mentira ni nada. El entusiasmo se le fue pasando y un día, ella misma le dijo al marido que se lo lleve, que no lo quería más, que al final no era muy lindo y que ella prefería conseguir alguno que supiera bien quien era la madre y no ese que vaya a saber si no tenía alguna enfermedad ocultar y que se yo. El Mayor mayor intentó convencerla que ya que habían conseguido ese….No y no le contestó ella al borde de la histeria, no lo quiero más, llévatelo, le dijo.

Y el tipo agarró a Alejandro, lo metió en un bolso y lo tiraron en Reconquista para que vuelva a ser Manuel

José siempre supo que su mamá no era su mamá biológica, pero creció treinta y tres años con una historia falsa. Sus padres/apropiadores eran gente de trabajo pero su abuelo era militar y también sus tíos y su madre/apropiadora tenía plena conciencia que eran parte, cierto que en el rango de parientes pobres que nadie llevaría a una fiesta en el Colegio Militar, de los que mandaban en la Argentina. Y no sólo entre el 76 y el 83. También después. La mamá de José quiso en los '80 presentar una demanda, ella se enteró y movió sus influencias para que el Juez de Vera le rechazara el pedido por prescripto, como si el robo de la identidad de un niño pudiera dejar de tener sentido social, que así dicen los juristas que se explica la prescripción.

Pero para José conocer la historia de sus padres biológicos siempre fue algo atractivo que los apropiadores no satisfacían y sólo alimentaban más el interés en sus ancestros verdaderos. Una vez, por la tele, vio un programa sobre los bebés robados por la dictadura, pero no le dio demasiada importancia. En Reconquista casi ni se sabía que había habido represión y no pudo vincular, entonces, la Base Aeronáutica con el borrón en que se convertía su historia familiar cada vez que la madre/apropiadora daba vagas explicaciones poco creíbles.

Cuando al fin, en el 2005 se abrió una causa judicial en Reconquista (por la denuncia del Chicle y como rebote de la causa Brusa en Santa Fe) lentamente los habitantes de la ciudad, y José entre ellos, comenzaron a darse cuenta que había entre ellos represores y represoras, que la Base había sido un centro de detención y torturas y que había gestado una perversa y corrupta red de cómplices, buchones, colaboradores y aprovechadores. Como sus apropiadores. Pero todavía no sabía tanto, sólo fue creciendo su atención a la posibilidad que él también fuera un bebe apropiado como se decía en la tele, y ahora sí el prestaba más atención a esos programas.

Así que cuando escuchó por la radio la historia, su historia aunque todavía no lo supiera, empezó a dudar y pensó en llamar al teléfono que dieron en la radio. De hecho, así lo hizo un montón de veces pero al escuchar esa voz de mujer desconocida, se asustaba y colgaba. Se asustaba porque la voz le despertaba sentimientos impensados, peligrosamente cercanos a la convicción que esa sí era la que buscaba.

Hasta que un día se animo y cuándo Luisa preguntó: quién habla?, José le dijo, tu hijo. Mamá, tu hijo dijo y empezó a llorar sin escuchar el silencio del otro lado.

¿Y qué hacemos entonces?, preguntó el Mono, aquella noche de 1999.

Y ahora la pregunta la hago yo ¿Qué hacemos, vamos al juicio, entonces? les preguntó a los cuatro que están tomando mate conmigo como si no hubiéramos dejado de vernos un solo día en estos treinta años y es el Chicle que dice que si, que vamos al juicio pero no por nosotros.

Por Alicia, que era de aquí, me dice, y yo escarbo en mis laberintos de la memoria lo que hablamos en aquellos días de la Cuarta, pared de por medio, cuidando que los guardias no nos atrapen pero decididos a abrazarnos en el aire, con aquellas medias palabras que no logró capturar ahora. Por nosotros, digo yo, que ya es hora de sacarnos la capucha del alma y dejar de hablar de la Cuarta y la puta picana. Pero no se puede, dice el Mono, que si volvieron Manuel y José, es que todavía podemos encontrar a los otros que nos robaron; es que esta historia no terminó dice y sigue cebando mate en esta siesta que parece irreal.

A lo mejor dentro de veinte años, escribiendo un cuento para poder dormir sin el fantasma de Alicia cayéndose en el pasillo de la Cuarta cuando iba al baño, me acuerde bien de qué hablamos y cómo era esa historia de Manuel y José.

Y la pueda contar bien.

José Ernesto Schulman

A la madrugada del 30 de Agosto de 2009

a los cuatro meses del regreso del Negrito Avellaneda

y a quince días de la condena de sus asesinos.

jueves, 13 de agosto de 2009

33 años después, podés descansar en paz...


Querido "Negrito" Floreal Avellaneda:

Pasaron 33 años y unos meses de aquel triste día en que ellos acabaron con tu vida. Apenas 15 años tenías, apenas eras un pibe; como yo, como cualquier otro. Pero no tuvieron piedad; apenas 15 años tenías, pero te secuetraron igual; apenas 15 años tenías, pero te mataron como si nada. Quién puede ser tan vil, me pregunto, Negrito, para acabar con tu vida de tal manera. Quién puede tener tan poco corazón para robarle la vida, me pregunto, Negrito, a un pibe de apeñas 15 años. Pero sin embargo ellos existieron... ellos existen.

Pasaron 33 años y unos meses de aquel triste día, Negrito, pero te escribo para contarte que ayer, después de tantos años de impunidad, se hizo justicia. Sí, Negrito, se hizo justicia. Hoy podés descansar en paz, porque tu vieja, tu viejo, y todos los que estuvimos ahí te vengamos. Aunque muchos no te conocimos, Negrito, tenés que saber que el sonido de tu nombre inspira en nosotros el mayor sentimiento de lucha, de justicia, de valor. Y con eso que nos inspirás, Negrito, te bancamos hasta el último momento. Lloramos, festejamos y gritamos tu nombre porque al fin se hizo justicia.

Sólo eso, Negrito, quería decirte. Que podés descansar en paz, que por fin se hizo justicia, y sobre todo, que una página de nuestros corazones lleva tu nombre...

lunes, 10 de agosto de 2009

Llamamiento a los jóvenes del mundo


Al cumplirse exactamente un mes del golpe de Estado militar contra el Presidente constitucional y legítimo José Manuel Zelaya Rosales en la hermana República de Honduras, las organizaciones firmantes de este llamamiento expresamos la más enérgica condena a los golpistas rechazamos el vil ultraje que viven el pueblo hondureño y su gobierno constitucional, formulamos un llamado internacional a reforzar las acciones de solidaridad con las organizaciones y movimientos sociales hondureños que se mantienen en pie de lucha, así como a desarrollar todas las iniciativas que estén a nuestro alcance para apoyar decisivamente la restitución del estado de derecho y el orden democrático-constitucional en la Patria de Francisco Morazán.

Condenamos con la mayor firmeza al régimen de facto que se ha apropiado del poder en Honduras, su desconocimiento y desacato frente al repudio mundial que se expresa en diversas resoluciones de organismos internacionales y regionales, la prepotente transgresión del orden constitucional mediante la manipulación de burdas mentiras, el silencio forzado impuesto contra los medios de comunicación comprometidos con la divulgación de la verdad y el ensañamiento contra los corresponsales de TELESUR y VTV de Venezuela, la represión militar desatada contra el pueblo, la violación flagrante y masiva de sus derechos humanos fundamentales, y la persecución e intimidación selectiva contra dirigentes populares, llegando incluso a ultimar a mansalva la vida de jóvenes hondureños.

Reclamamos al gobierno de Estados Unidos poner fin a sus prácticas intervencionistas en América Latina y el Caribe, a su actitud conciliadora frente a los golpistas, que ha intentado hipócritamente esconder tras la iniciativa de la mediación. No puede existir mediación alguna frente a un golpe de Estado que lacera la soberanía de los pueblos y pone en peligro la estabilidad y seguridad de la región. La mediación, tal y como ha sido concebida, no conlleva a ningún acuerdo, lo único que aporta es la dilatación de la incondicional restitución a su cargo del único y reconocido Presidente de Honduras, José Manuel Zelaya Rosales y su gabinete ministerial.

Como con rotunda objetividad expresara el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, en su reflexión del 10 de julio: “Si el Presidente Manuel Zelaya no es reintegrado a su cargo, una ola de golpes de Estado amenaza con barrer a muchos gobiernos de América Latina, o quedarán éstos a merced de los militares de extrema derecha, educados en la doctrina de seguridad de la Escuela de las Américas, experta en torturas, la guerra psicológica y el terror. La autoridad de muchos gobiernos civiles en Centro y Suramérica quedaría debilitada”.

En tiempos decisivos para el avance de la unidad, la genuina cooperación y la solidaridad que se oponen al modelo capitalista neoliberal de exclusión, desigualdad y saqueo de los recursos y riquezas de nuestros pueblos; en momentos cruciales para el ascenso y la consolidación de cambios en beneficio de las mayorías oprimidas de siempre, que contrasta con el egoísmo y la opulencia de unos pocos; los golpistas hondureños y sus aliados imperiales dejan al desnudo la cruda evidencia de su ofensiva reaccionaria frente al incontenible torrente transformador y de justicia social que protagonizan hoy los pueblos latinoamericanos y caribeños.

Llamamos a la juventud mundial, y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad, a cerrar filas para lograr el retorno incondicional del Presidente Zelaya a Honduras, a no permitir que en ninguno de nuestros países puedan repetirse intentonas golpistas ni alteraciones de la institucionalidad democrática, que claramente pretenden retrotraernos al criminal pasado dictatorial que vivió el continente, y arrancarnos los avances sociales y la independencia que juntos vamos conquistando.

TODOS CON HONDURAS, HASTA LA VICTORIA SIEMPRE !

Federación Mundial de Juventudes Democráticas

Consejo Mundial de la Paz

Movimiento Cubano por la Paz y la Soberanía de los Pueblos

Organización de Solidaridad de los Pueblos de África, Asia y América Latina y los participantes en el Seminario Internacional “NOSOTROS DERROTAREMOS AL IMPERIALISMO”, convocado por la FMJD y la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba

La Habana, 28 de julio de 2009

sábado, 8 de agosto de 2009

Los portadores de sueños

Tu subias desde el cono sur
y venias desde antes
con el amor al mundo bien adentro
fue una estrella quien te puso aqui
y te hizo de este pueblo
de gratitud nacieron muchos hombres
que igual que tu no querian que te fueras
y son otros desde entonces

Despues de tanto tiempo y tanta tempestad
seguimos para siempre este camino largo, largo
por donde tu vas, por donde tu vas
El fin de siglo anuncia una vieja verdad
los buenos y los malos tiempos hacen una parte
de la realidad, de la realidad,

Yo sabia bien , que ivas a volver,
que ivas a volver de cualquier lugar
porque el dolor no ha matado la utopia
porque el amor es eterno y
la gente que te ama no te olvida

Yo sabia bien ,desde aquella vez
que ivas a crecer, que ivas a quedar
porque la fe clara limpia las heridas
porque tu espiritu es humilde y reencarnas
en los pobres y en sus vidas
Son los sueños todavia,
los que tiran de la gente
como un iman que los une cada dia
no se trata de molinos,
no se trata de quijotes
algo se templa en el alma de los hombres
una virtud que se eleva por encima de los
titulos y nombres


lunes, 26 de enero de 2009

Crónica en verso


Por Nuria Barbosa León, periodista de Radio Progreso y Radio Habana Cuba

Desde tu nacimiento el 28 de enero de 1853 aprendimos a quererte como el hombre sincero, forjado al lado de la palma, donde hay un río, con el canto del sinsonte y con el clarín del monte.

Leímos tus escritos y de ellos aprendimos que ser cultos es la única forma de ser libres. Recitamos tus poemas y conocimos a un maestro que sólo alcanzó a vivir 43 años, suficientes para mostrar el camino del conocimiento en los saberes de la filosofía, el arte, la literatura, y la política.

Fue tu vida un llamado de proezas para alcanzar la independencia de Cuba y la libertad plena del hombre, sin embargo, tu sueño fue retomado por generaciones futuras que han convertido utopías en realidad. Hoy los enemigos de Cuba te invocan absolutizando tus frases y sacándolas del contexto histórico.

Vislumbraste en la unidad del pueblo y del continente, la única raza buena capaz de arrollar al monstruo imperial de siete leguas en sus pies, y evitar, -así- que cayera con esa fuerza más sobre nuestras tierras de América.

Tu rostro fue esculpido en millares de bustos donde depositamos la rosa blanca y rendimos tributo. No te veneramos, porque siempre has sido el hombre de ideas que nos conversó al oído los consejos sabios en el difícil camino de la vida.

Si Patria es Humanidad, aquí en Cuba hacemos una ofrenda al culto honor por la dignidad plena del hombre y te decimos: que el amor, madre, a la Patria, no es al amor ridículo al suelo que pisan nuestras plantas sino el sentimiento del hijo que vive por ella, calla y muere.

Igualaste al verso con el monte y con el abanico de plumas; lo describiste como el puñal y surtidor de agua de coral; lo nombraste: verde claro y siervo herido en el monte amparo; y le diste el vigor del acero con que se funde la espada.

Eres el leopardo que tiene en el monte seco y pardo un amigo, eres el sol bueno y el mar de espuma, vienes de todas partes y hacia todas partes vas, sabes del pesar profundo de la esclavitud de los hombres y antes del tomar del joyero, la mejor, te quedas con el amigo sincero y con el amor.

No viajas en el carro de hojas verdes y tampoco morirás como un traidor. No estarás en lo oscuro y, --como bueno--, te admiraremos de cara al sol.

martes, 6 de enero de 2009

Comunicado del Partido Comunista sobre los ataques contra la poblacion civil en Gaza

El Partido Comunista de la Argentina expresa su consternación ante la masacre de la población palestina de la Franja de Gaza y repudia los ataques de las fuerzas militares israelíes, las cuales persiguen el propósito de reactivar el conflicto que las autoridades de Israel y Estados Unidos se han negado a solucionar durante décadas.

Entre las numerosas muestras de repudio, se encuentra también la de la Cátedra de Género y Clase Alcira de la Peña.

Denunciamos una vez más la intromisión de Estados Unidos en contra de la paz entre los pueblos de Palestina e Israel, en función de contar con un estado agresor en tan delicada zona.

Llamamos a detener inmediatamente los ataques, retomar la tregua, iniciar urgentes negociaciones y adoptar medidas humanitarias a favor de la población de Gaza.

Exigimos de la comunidad internacional la más dura condena a la política de genocidio y exterminio de Israel contra el pueblo palestino.

viernes, 2 de enero de 2009

Bienvenido

Este es el blog de la Federación Juvenil Comunista de Quilmes.